¿Cómo están ustedes?

Realidad teñida del color que toque.
Ríos de tinta, medias verdades y mentiras a boca llena.
Apago la caja tonta y la realidad es bien distinta.
Prefiero un arco iris en blanco y negro que uno en color cargado de odio y miedo.

No quieren apagar el fuego, interesa el desconcierto, la incertidumbre.
La batalla está perdida, siempre lo está cuando se elige luchar por uno u otro bando, por uno u otro color.
No hay tregua, interesa el enfrentamiento y el desaliento de los peones de su macabro juego.

Solo el hombre es capaz de:

tropezar dos veces con la misma piedra,
de preocuparse de si hay vida en Marte cuando en su planeta aun muere gente de hambre,
de hablar de amor y esperar algo a cambio.

Solo el hombre es capaz de votar para ser gobernado y sentirse libre por ello.

juan antonio Jiménez: ¿cómo están ustedes?

¡Vivan los hombres y mujeres de buena voluntad, los dormidos y los despiertos! Los que reman a favor y en contra del viento. Los que viven del cuento, los conspiranoicos y los que dicen estar con los pies en el suelo.

Porque de todo hay en la viña del Señor y porque todos estamos en el mismo barco y, aunque se vaya a pique y naufraguemos, que seguro lo haremos, sobreviviremos; porque en este mundo, vivir, lo que se dice vivir, no se vive, se sobrevive.

Pero no desesperes, no hay que ser catastrofista ni alarmista que para miedo, lo que callan tras horas y horas hablando sin decir nada.

Nos han vendido que el trabajo es salud si es que es posible cuando se te va la vida en ello.
Nos repiten que estamos en la nueva era, la de la «nueva normalidad», aceptando como normal la mierda de antes y la nueva con bozales, más miseria y, para colmo, sin besos ni abrazos.

Tenemos que ser hombres y mujeres de provecho, como si fuéramos ganado en el cortijo de nuestros amos.
No nos podemos parar porque se para el sistema, se les acaba el juego, les interesa nuestro miedo.
Y nos repiten hasta la saciedad, como en cualquier secta, que somos los protagonistas y que de nosotros depende todo.

Lo que quieren decir es que cuando se derrumben sus torres de marfil, no te quepa la menor duda de que nosotros, las volveremos a levantar con nuestro sudor y nuestra sangre mientras ellos se sacuden el polvo de sus trajes con billetes de 500 euros y la calderilla para nosotros, para que podamos seguir SOBREVIVIENDO y moviendo la maquinaria del sistema en juego, el suyo, no el nuestro.

No desesperemos porque todo va a seguir igual hasta que despertemos.

Y no nos equivoquemos, nuestro color no es el rojo, el azul, el naranja, el verde o el morado. Nuestro color siempre ha sido y será el blanco, el negro y el gris de nuestra mísera supervivencia.

Nuestra vida es un mal sueño del que culpar a Dios por tanto sufrimiento porque siempre hay alguien a quien culpar, ya lo vemos a diario en el parlamento pero nosotros ver, oír, callar y cuando nos toque, VOTAR, que ya ellos harán sus cábalas para que les cuadren los resultados.

¿Recordáis a los payasos de la tele? Decían así: ¿cómo están ustedes?
Pues lo mismo, nada ha cambiado.

Ahora todos gritamos al unísono como corderos desvalidos muertos de miedo: ¡BIENNNNNNN!

Bien dormidos, bien adoctrinados y bien jodidos como mandan las reglas de su macabro juego.

Deja un comentario

SUSCRÍBETE

Y TE REGALO EL PRIMER CAPÍTULO DE "LOS DIÁS QUE ME QUEDAN"